La infraestructura digital empleada en campañas de la nueva derecha latinoamericana habría sido proporcionada por la empresa del ex jefe de campaña de Donald Trump, que también aparece vinculada financieramente con operaciones para Israel.

Detrás de las campañas de la nueva derecha latinoamericana impulsadas por Fernando Cerimedo aparece un proveedor tecnológico común: Brad Parscale, ex jefe de campaña de Donald Trump. De acuerdo con una investigación del Observatorio de Medios de Cubadebate y registros del Departamento de Justicia de Estados Unidos, su empresa Clock Tower X facturó servicios a campañas políticas en la región y al gobierno de Israel.

La investigación describe a Parscale como propietario de una infraestructura tecnológica utilizada para operaciones de influencia política, luego de pasar de operador digital de Trump a empresario. Tras abandonar la campaña de 2020, desarrolló Campaign Nucleus, plataforma que ofrece correo automatizado, análisis de redes sociales y segmentación predictiva de electores.

Esa tecnología habría sido utilizada en operaciones vinculadas con Cerimedo en Honduras, Bolivia y Argentina. Entre ellas se encuentra el respaldo tecnológico a la candidatura de Nasry Asfura, la campaña de Rodrigo Paz —donde se reportó el uso de “mini granjas de bots”— y la colaboración de la consultora Numen en la campaña de Javier Milei, registrada bajo el mecanismo FARA en Estados Unidos.

Según la investigación, Parscale proporcionó software, licencias de Campaign Nucleus y herramientas de monitoreo como EyesOver, mientras Cerimedo aportó conocimiento político local y una red de medios afines. El propio operador argentino explicó al New York Times la relación con una frase contundente: “Brad montó toda la infraestructura con la que trabajo”.

Vínculos financieros con Israel

El caso también apunta a una conexión económica con Israel. Documentos del registro FARA señalan que una campaña de Clock Tower X para Israel transfirió 702 mil 250 dólares a firmas asociadas con Cerimedo por producción de contenidos globales. El denominado Proyecto 545 contemplaría la generación de al menos 100 piezas mensuales para portales que no necesariamente se identifican como propaganda gubernamental.

La investigación sostiene que el objetivo de estas operaciones habría evolucionado: ya no se trata únicamente de persuadir al votante, sino de influir en las fuentes de información que consulta, incluidos sistemas de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini y Perplexity. No obstante, el Observatorio aclara que los documentos no demuestran que Parscale dirigiera personalmente operaciones en América Latina ni que sus herramientas hayan determinado resultados electorales.