El funcionario israelí acudió a un sitio de demolición y describió el sonido de la maquinaria como agradable.

El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, elogió públicamente la destrucción de viviendas palestinas. Se pronunció así al alcanzarse la cifra de 10 mil casas demolidas en el país.

El funcionario visitó un sitio de demolición en la ciudad de Ramla para presenciar el hecho. Un video difundido en redes sociales muestra el momento con subtítulos que confirman la cifra alcanzada.

Las autoridades israelíes justifican estas demoliciones argumentando falta de permisos de construcción. Organizaciones de derechos humanos cuestionan desde hace años esta práctica y su aplicación.

Ben Gvir lidera el partido de extrema derecha Otzma Yehudit dentro del gobierno israelí. Antes de ocupar el cargo, acumuló condenas por incitación al racismo y apoyo a organizaciones catalogadas como terroristas.

Las demoliciones de viviendas palestinas no son un fenómeno reciente en la región. Israel ha aplicado esta política de forma sostenida en Jerusalén Este y Cisjordania durante las últimas décadas.

Grupos como B’Tselem clasifican esta práctica como castigo colectivo, prohibido por el derecho internacional. El gobierno israelí, en cambio, sostiene que busca frenar ataques futuros mediante el efecto disuasivo.

El caso generó reacciones divididas entre defensores y críticos de la política de seguridad israelí. La discusión sobre la efectividad y legalidad de estas acciones continúa vigente en foros internacionales.