Mientras Argentina elevó su pobreza urbana a 32,3% en el primer semestre de 2026, México ha registrado una reducción significativa de la pobreza multidimensional, que pasó de 36,3 a 29,6% 2022 y 2024. Las cifras exhiben dos realidades económicas distintas y vuelven a exhibir las malas decisiones tomadas por la administración argentina.
La pobreza urbana en Argentina escaló a 32,3% durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), un aumento de 4,1 puntos respecto al segundo semestre de 2025. La indigencia también avanzó hasta 7,5%. El dato resulta particularmente duro porque representa el nivel de pobreza más elevado desde el segundo semestre de 2024 y significa que millones de personas volvieron a quedar por debajo de las condiciones necesarias para cubrir sus necesidades básicas.
El contraste con México resulta difícil de ignorar. El INEGI reportó que la pobreza multidimensional mexicana cayó de 36,3% en 2022 a 29,6% en 2024, mientras el número de personas en esta condición disminuyó de 46,8 a 38,5 millones: 8,3 millones de personas menos. La pobreza extrema también bajó de 9,1 a 7 millones de personas.
En Argentina, además, el golpe se concentra con especial crudeza entre las nuevas generaciones: 44,5% de los niños de hasta 14 años vive en situación de pobreza y 10,8% en indigencia. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, la pobreza alcanza 36,9%. En México, aunque persisten enormes carencias y desigualdades, la medición oficial muestra una trayectoria reciente en sentido contrario: la población en pobreza extrema pasó de 7,1% en 2022 a 5,3% en 2024.
Mientras México consiguió reducir la pobreza en millones de personas, Argentina vuelve a registrar un deterioro que afecta particularmente a niños y jóvenes. La evolución de ambos países expone, al menos en términos de estos indicadores, resultados muy distintos y coloca al gobierno de Javier Milei ante el desafío de explicar por qué la recuperación económica que pregona no se está traduciendo con la misma fuerza en una reducción de la pobreza.





