La periodista aseguró que la presidenta enfrenta depresión y que funcionarios de su gobierno supuestamente le contaron sobre un presunto consumo de cannabis, pero no presentó evidencia que respalde sus dichos.

La mitómana Anabel Hernández aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum consume marihuana para enfrentar las presiones de su gobierno y un supuesto cuadro de depresión. Sin embargo, durante su intervención no presentó documentos, testimonios verificables ni alguna prueba pública que sustente la afirmación.

Hernández sostuvo que “miembros de su gobierno” le habrían dicho que la mandataria consume cannabis como una especie de paliativo y agregó que supuestamente algunos médicos le habrían recetado ansiolíticos y antidepresivos. Nuevamente, no identificó a esas fuentes ni mostró evidencia que permitiera corroborar sus declaraciones.

La periodista incluso intentó darle mayor peso a sus afirmaciones al señalar que la salud de los presidentes históricamente ha sido objeto de debate. Pero una cosa es discutir públicamente el estado de salud de un jefe de Estado con información comprobable y otra muy distinta lanzar versiones sobre tratamientos médicos y consumo de sustancias sin presentar pruebas.

El señalamiento resulta particularmente llamativo porque se realizó en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, celebrado cada 10 de septiembre. Hernández vinculó la fecha con sus declaraciones, aunque el contexto no convierte una acusación sin evidencia en información confirmada.

Hasta el momento, la versión difundida por Hernández debe tratarse como una declaración no corroborada. No se presentó evidencia independiente que confirme que Sheinbaum consuma marihuana, que padezca depresión o que reciba los medicamentos mencionados.

Así, mientras la presidenta continúa con su agenda pública, la polémica vuelve a poner sobre la mesa la diferencia entre información periodística sustentada y versiones basadas en supuestas fuentes anónimas. Porque para afirmar algo tan delicado no basta con decir “me lo contaron”: hacen falta pruebas.