Nuevos ataques rusos con misiles contra Kiev dejaron al menos dos muertos, mientras Ucrania denunció daños en infraestructura civil. En el Consejo de Seguridad de la ONU, el canciller ruso Serguéi Lavrov afirmó que no habrá una “pausa” en la guerra.

Al menos dos personas murieron este jueves en Kiev durante una nueva serie de ataques rusos con misiles, en medio de una intensificación de los bombardeos de largo alcance. El alcalde Vitali Klitschko pidió a la población permanecer en los refugios, mientras Volodimir Zelenski afirmó que entre los objetivos estuvieron edificios residenciales, una sala de maternidad, instalaciones energéticas y estructuras logísticas.

Los ataques ocurrieron un día después de otros bombardeos rusos que dejaron siete muertos y afectaron infraestructura ferroviaria y marítima. En Kiev, además, las autoridades reportaron daños en distintos puntos de la ciudad y el director de los ferrocarriles ucranianos advirtió que la red estaba “bajo el fuego”. La ofensiva se suma a varios días de ataques con drones y misiles contra la capital ucraniana.

En la región de Odesa, un ataque ruso alcanzó un carguero con bandera de Antigua y Barbuda, provocando la muerte de su capitán ucraniano. También se registraron incendios en almacenes donde se almacenaban medicamentos y alimentos. El Ministerio ruso de Defensa aseguró que el buque transportaba cargamentos de uso militar y que también fue atacado un almacén de componentes para drones.

Mientras los ataques continúan, el canciller ruso Serguéi Lavrov sostuvo ante el Consejo de Seguridad de la ONU que no habrá una “pausa” en la guerra y acusó a Europa de buscar prolongar el conflicto mediante el suministro de armas a Ucrania. Zelenski, por su parte, advirtió que Ucrania responderá atacando la infraestructura rusa durante el invierno. Estados Unidos ha llamado a Moscú y Kiev a detener los ataques recíprocos contra instalaciones energéticas, mientras la escalada mantiene bajo presión las rutas comerciales y la infraestructura civil del mar Negro.