Carreteras, trenes, puertos, aduanas, gasoductos y proyectos petroleros suman inversiones millonarias para conectar la frontera con el Golfo y fortalecer el comercio exterior.

La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, impulsan una estrategia de infraestructura para aprovechar la ubicación fronteriza y marítima del estado y convertirlo en un eje logístico, industrial y energético de México. La apuesta integra carreteras, ferrocarriles, puertos, aduanas, energía y agua para fortalecer las conexiones con Estados Unidos y el centro del país.

Entre los proyectos destaca el Corredor del Golfo Norte, con una inversión superior a 39 mil millones de pesos y una extensión de 503 kilómetros. Las obras previstas entre 2026 y 2030 contemplan modernizar carreteras para conectar las regiones norte, centro y sur de Tamaulipas y facilitar el traslado de mercancías entre los puertos, las zonas industriales y la frontera.

La red ferroviaria también tendrá un papel central. El tren Saltillo-Nuevo Laredo, con una inversión estimada de 138 mil 600 millones de pesos y 395.7 kilómetros de longitud, reforzará el intercambio comercial con Estados Unidos y Canadá. A esto se suma la modernización del Puente Internacional Nuevo Laredo III, con ocho nuevos carriles, y la construcción de la sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México, con una inversión federal de 4 mil 500 millones de pesos.

En el Golfo, Altamira y Matamoros amplían la capacidad portuaria y energética de la entidad. El Puerto del Norte de Matamoros inició operaciones como el tercer puerto de altura de Tamaulipas, mientras Altamira concentra proyectos estratégicos como Campo Trión, cuya inversión supera los 10 mil millones de dólares y prevé iniciar producción petrolera en 2028, con hasta 100 mil barriles diarios.

La expansión energética incluye además una terminal de gas natural licuado vinculada con New Fortress Energy, con una inversión estimada de 4 mil millones de dólares, así como el Gasoducto Libramiento Reynosa, que representa 2 mil 980 millones de pesos. En paralelo, obras de agua y saneamiento buscan acompañar el crecimiento industrial, como la segunda línea del Acueducto Guadalupe Victoria, con 2 mil 600 millones de pesos.

Con esta cartera de proyectos, los gobiernos federal y estatal buscan que Tamaulipas deje de ser sólo una zona de paso y se consolide como plataforma estratégica para el comercio, la energía y la industria nacional, conectando al Golfo de México con Estados Unidos, Canadá y las principales regiones productivas del país.