Esteban Villegas intentó contener la rechifla con elogios a la Presidenta, mientras productores del campo también protagonizaron reclamos y acusaciones.

La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Durango arrancó con un momento incómodo para el gobernador priista Esteban Villegas, quien fue recibido con abucheos y gritos de “fuera, fuera” durante el evento realizado en la Velaria de la Feria Nacional Francisco Villa.

Ante la rechifla, el mandatario del PRI tuvo que improvisar y cambiar rápidamente el tono de su intervención. Villegas destacó la coordinación con el Gobierno federal y aseguró que en Durango no existe competencia con la Federación, sino una relación de colaboración. Incluso pidió “todo el apoyo y respaldo” para Sheinbaum y afirmó que la entidad “la quiere y respeta”.

La estrategia pareció funcionar y los gritos disminuyeron, aunque el ambiente ya había comenzado a calentarse antes del arranque del informe. Productores del campo reclamaron la falta de apoyos y mejores precios para el frijol, mientras integrantes de organizaciones campesinas intercambiaron acusaciones y descalificaciones.

Uno de los enfrentamientos ocurrió entre Antonio Morales, dirigente local de la CNC, y Rubén Ibarra, presidente del Sistema Producto Frijol. Morales acusó a Ibarra de haber vendido el movimiento de productores por 100 mil pesos; en respuesta, Ibarra señaló que el PRI habría llevado personas para aplaudir durante el evento. Los reclamos terminaron entre gritos de “rateros” dirigidos a integrantes del partido tricolor.

En medio de la tensión, Sheinbaum reconoció la coordinación con Durango y agradeció al gobernador por la colaboración en obras y programas federales. Posteriormente, la Presidenta centró su mensaje en la soberanía nacional, al señalar que su Gobierno privilegiará el diálogo ante amenazas externas, pero advirtió que “la soberanía no se negocia”.

Así, lo que debía ser un acto para informar sobre los avances del Gobierno federal terminó con abucheos al gobernador del PRI, reclamos campesinos y pleitos entre productores, dejando a Villegas en una posición incómoda frente a la Presidenta.