El 13 de septiembre de 1996 murió Tupac Shakur, seis días después de ser baleado en Las Vegas. Tenía apenas 25 años y dejaba una obra que lo convertiría en una de las figuras más influyentes y míticas de la historia del hip-hop.
El 13 de septiembre de 1996, Tupac Amaru Shakur murió en Las Vegas, Nevada, a los 25 años, después de permanecer hospitalizado durante seis días tras recibir varios disparos. El rapero había sido atacado la noche del 7 de septiembre mientras viajaba en un automóvil junto a Marion “Suge” Knight, luego de asistir a una pelea de Mike Tyson en el MGM Grand.
Con una carrera que apenas había comenzado a desarrollarse plenamente, 2Pac ya se había consolidado como una de las voces más importantes del rap estadounidense. Sus canciones abordaban la pobreza, la violencia, el racismo, las desigualdades sociales, las relaciones personales y las contradicciones de la vida en las comunidades afroamericanas, combinando denuncia social con una enorme capacidad para construir canciones populares.
Su muerte ocurrió además en uno de los momentos más tensos de la llamada guerra entre las escenas del hip-hop de la Costa Este y la Costa Oeste, marcada por la rivalidad entre artistas asociados a Death Row Records y Bad Boy Records. El asesinato de Tupac, seguido meses después por la muerte de The Notorious B.I.G., convirtió aquella etapa en uno de los capítulos más oscuros y trágicos de la historia del rap.
A casi tres décadas de su fallecimiento, Tupac Shakur permanece como una figura fundamental de la cultura popular y del hip-hop, no sólo por su música, sino por el mito construido alrededor de su vida y su muerte. Con discos como Me Against the World y All Eyez on Me, dejó una obra que continuó creciendo después de su muerte y que ayudó a convertir a 2Pac en una de las figuras más perdurables de la música del siglo XX.





